En el periódico El País del 12 de octubre de 2020 he leído una entrevista a la politóloga Arentxa Mendiharat (Bayona, Francia, 1972) que acaba de publicar La democracia es posible. Sorteo cívico y deliberación para rescatar el poder de la ciudadanía (Consonni). ¿Qué es el sorteo cívico? Según el trabajo periodístico que acabo de…

Frente al tono feminista de Ibsen en Casa de Muñecas, el que emplea Strindberg en La Señorita Julia puede calificarse como misógino y no resulta extraño, ya que él mantenía la firme convicción de que la mujer aniquilaba al hombre. Ingmar Bergman, que llevó a escena sus obras de teatro en multitud de ocasiones, afirmaba haber amado y odiado a Strindberg, sin que eso fuera suficiente para deshacerse de él.